viernes, 24 de septiembre de 2004

Aniversario

Parece mentira que después de tanto tiempo
Rotos nuestros lazos
Sigamos manteniendo la ilusión
en nuestro aniversario

Con esta canción de Mecano, comienza este día de celebración de fiesta personal. Y, siguiendo mi política de sano egoísmo, promovida y alentada por mi buena amiga Gloria, decidí dedicar esta columna a lo que significó dicha efemérides en mi vida. Este es mi espacio, a fin de cuentas. Tengo derecho.

¿Qué qué cosa celebro?

El día que conocí a una persona muy especial. Tan especial, que a veces me parece mentira que me haya topado con él.

Un increible ser humano, de quien aprendí mucho y que, en síntesis, me hizo sentir muy bien y enriqueció mi vida de una manera que ni yo mismo sospeché.(Cuuuuursi, yo sé. Pero se disculpa, el amor no es de otra manera)

Hablemos del amor: Ese sentimiento que raya alarmantemente en la psicosis y que constituye "el estado perfecto de apendejamiento del ser humano". Por amor, hacemos y decimos cosas que serían intolerablemente empalagosas; que parecen a los que ven la escena desde afuera, muy irracionales y/o increíblemente valientes y muchas veces , bastante estúpidas.

Es como un estado alterado de conciencia. Casi, me dicen (no me consta aún), como estar drogado. Pero, esas son las cosas que hacen diferente y soportable la vida.

Particularmente, y aunque muchas veces me haya traído consecuencias desagradables, decidí no arrepentirme de nada, ni de lo bueno, ni de lo malo (Aparte, de nada sirve llorar sobre la leche derramada). Y mientras se mantenga dentro de ciertos límites saludables, es divertido. Todo con medida...

Ya lo dijo Edith Piaf: "Non, rien de rien.... non, je ne regrette rien". ¡Nadie debería arrepentirse de las cosas que hace o dice cuando está enamorado! El amor siempre es una atenuante.

Y no es que me haya ido mal con esta persona. Al contario, lo que me sucedió me hizo reflexionar ante este tipo de situaciones: Lo más negativo que le puede pasar a alguien enamorado, es no disfrutar estar enamorado. A mi me ha pasado y es horrible.

Muchas veces nos acobardamos ante la posibilidad de perder al ser amado, de que que otra persona se meta en nuestra relación,de hacer el ridículo, de que deje de querernos, de que nuestra familia descubra la relación, de perder nuestra libertad, de la rutina, de no estar listos para una relación, de que me sigan gustando otras personas, de que se entere de que le fui infiel, de los celos de ambos, de no tener un lugar para estar juntos, de tener que vernos a escondidas, de que nos tengamos que separar unos días por el trabajo, de que ya no sienta lo mismo, de que sólo quiera jugar conmigo, etc.

Podría seguir escribiendo por horas pretextos reales o infundados; sin embargo, vale la pena. Vale la pena ser valiente y darse el permiso de amar alguien y de dejar que alguien te ame.

Vale la pena.

Mon Papacit, hasta donde estés, todo mi cariño y mucho pata.

Y aunque la historia se acabó
Hay algo vivo en este amor
Y aunque tengamos que soplar
Hay llamas que ni con el mar...

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