martes, 2 de junio de 2009

Sobre Periodistas y Putas

 

Hace un par de semanas pasé intencionalmente por alto el día del periodista hondureño.

Y Hoy, por casualidad, me llegó un correo recordándome (felicitándome) que hoy se celebra el Día Mundial de las Sexoservidoras o prostitutas organizadas.

Siempre he visto a esas dos actividades -el periodismo y la prostitución-  extrañamente semejantes, en tanto que a los dos les pagan, a unas por sus cuerpos y a los otros por su conciencia.

Y no quiero ser de ninguna manera tachado de políticamente incorrecto: siempre he considerado a la Prostitución, un oficio digno.Lo de los periodistas, y más en Honduras, es una vergüenza.

Tomar un micrófono, un teclado y/o una videocámara sin tener el menor conocimiento y mucho menos, la preparación al opinar de un tema que no se maneja, es sencillamente algo irresponsable, antiético y condenable.

Utilizar palabras cuyo significado obviamente se ignora, tratando de eslabonarlas en una frase sofisticada que parezca coherente, equivale al kamikaze presidencial del Padrenuestro olvidado, un cursi trágame tierra de proporciones atlantes, para aquellos que tristemente nos toca fungir de espectadores del triste espectáculo y quiénes compartimos la pena, aunque ésta sea ajena.

Y esto no es ataque, es una respuesta a todos aquellos que sin tener la menor idea de lo que implica ser homosexual (y algunos que peor, siéndolo) nos dedican desde sus palestras,(con premeditación , alevosía y ventaja) los peores improperios y términos peyorativos de los que son capaces, todo en pos de una “normalidad” de la que ni siquiera tienen la más elemental comprensión estadística.

Desde aquí, mi saludo a ambos por igual, putas y periodistas, periodistas y putas, que aunque parezca mentira (y sin ánimos de ofender a las putas, si bien lo hago)  no son sinónimos.